
1. Puesto que podría no ser del todo obvio, de pronto cabría hacer notar que cada imagen de esta página (salvo circunstancias imprevisibles, trágicas o anodinas) lleva a un enlace. Ese enlace, eventualmente, podría implicar el pequeño placer de una conversación continuada. Aunque también habría que admitir que, en otros casos, podría resultar un simple fracaso.
2. En el post anterior, el libro que sostiene la niñita en sus manos (niñita que, no casualmente, es hija de quien escribe este post) es “Pálido Fuego”, en la edición de la biblioteca Nabokov editada por Anagrama. El enlace de esa imagen corresponde a una discusión sobre el poema de John Shade en torno al cual (es una forma de hablar, apenas) gira la novela.